miércoles, 16 de diciembre de 2009

"Autorretrato",Joaquin Cañete Babot.

Mi padre, Joaquín Cañete, nació en Jerez de la Frontera en 1933 y mi madre, Mª Manuela Pozo, nació unos meses antes en el Carpio, un pueblecito al lado de Córdoba donde mi abuela tenia la costumbre de tener sus partos. Pronto se vio que tenían algo en común, tenían ambos una afición enorme al dibujo y la pintura que los llevo a los dos a terminar matriculados en el mismo curso de lo que entonces era la escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Allí se conocieron durante el primer curso en 1953, y me parece recordar que pronto se hicieron novios.

He encontrado una foto de mi madre pintando un desnudo durante el tercer año de carrera, aunque nunca he visto este cuadro ni se nada de el.

"Autorretrato", Joaquín Cañete Babot, 1956, óleo sobre lienzo, 27x34.

De ese mismo año, de 1956 es este pequeño autorretrato en el se ve a papa con unos veinte años mirando directamente al espectador desde detrás sus gafas...Siempre fue muy delgado, moreno y con el pelo ligeramente descontrolado. Lo que tiene puesto es una camisa blanca y una bata de pintor. La imagen de personaje romántico, mezcla de James Deam y Becquer, que se adivina en el cuadro era algo normal en el y aparece en todas las fotos de esa época. Esta relacionada con su propio físico, con sus aficiones artísticas, con un carácter bromista pero tímido y con un despiste por casi todo lo que no le interesara.

Visto de cerca el autorretrato me asombra por la forma tan valiente de usar el color y los empastes, no es nada fácil hacer eso y mucho menos hacerlo del natural y con tan pocos años. La postura es clásica pero el colorido y la ejecución son muy modernos para la Sevilla de la época. El parecido es estupendo y como ya he dicho no solo refleja su físico sino que también muchas cosas de su carácter. Creo que es el único autorretrato que se pinto o por lo menos yo nunca he oído de otro.

Durante muchos años recuerdo este cuadro colgado en el salón principal de la casa de mis padres y en una casas con tantísimos obras ese era un lugar muy discutido a donde solo se ponían unos cuantos escogidos de los que ellos mas valoraban.

Con los años el uso de la espátula y la riqueza de las texturas fue un interés y una tendencia casi constante en su obra


2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Me ha gustado mucho la entrada.
    Joaquín fue nuestro profesor de dibujo en el Instituto Padre Luis Coloma. Mi hermana y yo guardamos un grato recuerdo de él.
    Un saludo.

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